Sonos por fin metió altavoces reales hacia el techo en su barra compacta. Tras dos años difíciles —marcados por el desastre del rediseño de su app en 2024—, la marca eligió el 1 de septiembre de 2026 para anunciar su regreso con tres golpes sobre la mesa: la Beam Ultra, las Ace Ultra y un software rebautizado como Sonos 27.
La estrella es la Sonos Beam Ultra. Según Sonos, promete Dolby Atmos 7.1.2 “real” en un cuerpo casi tan compacto como el de la Beam Gen 2. El salto es de hardware: pasa de cinco a nueve drivers, con dos tweeters apuntando al techo, dos laterales y un canal central rediseñado para diálogos más claros. Es, en la práctica, el fin del truco del Atmos virtual en este tamaño. Costará 699 dólares y empieza a enviarse el 29 de septiembre.

En audio personal llegan las Sonos Ace Ultra ($449 dólares), unos audífonos con cancelación de ruido que —esta es la novedad de fondo— por fin se integran directo al sistema multiroom: podrás “pasar” el audio entre tus bocinas Sonos y los audífonos.
El tercer anuncio es de software: Sonos 27, el nuevo nombre de la plataforma que durante años fue sinónimo de problemas. El rebranding es tanto técnico como simbólico: Sonos quiere que la conversación deje de girar en torno a los bugs.

Lectura ZC: el sufijo “Ultra” deja de ser exclusivo del Arc y se vuelve una gama. Es el movimiento de una empresa que necesita reconquistar a sus fans más ruidosos —los mismos que la crucificaron por la app— con producto, no con disculpas.

