La IA se está tragando la memoria del mundo y por primera vez el hardware sube de precio en vez de bajar. Qué está pasando y cuándo baja.
Hay una regla no escrita en la tecnología: lo que hoy es caro, en un año es más barato. Esa regla se rompió en 2026, y el culpable tiene nombre: la inteligencia artificial. Por primera vez en la historia moderna del hardware de consumo, una generación de dispositivos se está encareciendo conforme madura, en lugar de abaratarse. Tu próxima consola, tu próximo teléfono y tu próxima PC podrían costar más que sus versiones de hace un año, y la raíz está en un componente que casi nadie voltea a ver: la memoria.
La mecánica es más simple de lo que parece. Solo tres empresas fabrican la mayoría de la memoria del planeta: Samsung, SK Hynix y Micron. Y las tres redirigieron el grueso de su capacidad —reportes hablan de cerca del 93% combinado— hacia un tipo especializado de memoria (la llamada HBM) que devoran los centros de datos de IA. ¿El resultado? La RAM normal, la que va en tu laptop, tu celular y tu consola, quedó como mercado de sobra. Cuando la oferta se aprieta y la demanda de IA parece infinita, el precio solo tiene una dirección: arriba.
Y vaya que subió. Los precios de RAM llegaron a dispararse hasta cerca de 89% en un solo trimestre de 2026, con proyecciones todavía más agresivas para lo que resta del año. Eso no se queda en gráficas: se traslada directo a tu bolsillo. Apple empezó a subir precios de MacBooks y iPads citando justo el costo de la memoria. Los armadores subieron laptops. Y en gaming el golpe es doble: consolas, handhelds, GPUs y equipos prearmados se están reencareciendo al mismo tiempo, algo prácticamente inédito a media generación.
Para el que arma su setup en México, esto se siente peor: al precio ya inflado hay que sumarle importación y tipo de cambio. La pregunta obligada es cuándo baja, y la respuesta honesta incomoda: los propios fabricantes sugieren que el alivio no es inmediato, porque mientras la IA pague mejor por cada chip, la memoria de consumo seguirá formada al final de la fila.
La moraleja es práctica y poco romántica. Estamos viendo, en tiempo real, cómo el boom de la IA que vive en la nube te llega hasta la sala en forma de un ticket más caro. Si tenías pensado subir de RAM, cambiar de consola o armar tu PC, el clásico “ahorita luego” esta vez sí te puede salir caro. No es que el hardware haya dejado de mejorar; es que, por ahora, mejorar cuesta más que ayer.

