PlayStation le pone fecha de muerte al disco: enero de 2028

La industria llevaba años coqueteando con un futuro totalmente digital. El 1 de julio de 2026, Sony dejó de coquetear y le puso fecha: a partir de enero de 2028, dejará de producir discos físicos para todos los juegos nuevos de PlayStation.

Después de ese corte, cada estreno se venderá solo en formato digital —a través de la PlayStation Store y de minoristas que ofrezcan códigos—. La empresa lo enmarcó como “una dirección natural” para adaptarse a las preferencias del consumidor, y los números la respaldan: según reportes de la industria, las descargas ya representan cerca del 85% de los casi 318 millones de unidades de software que Sony movió el año pasado.

El detalle clave, y que conviene subrayar para no alarmar a nadie: la medida no afecta a los juegos ya lanzados ni a los que salgan en disco antes de enero de 2028. Tu colección actual sigue intacta. Lo que desaparece es la producción de discos nuevos de ahí en adelante.

La reacción, aun así, fue furiosa. Las redes se llenaron de “no disc, no buy”, y una sola publicación de Sony en X acumuló 180 millones de vistas y más de 107,000 comentarios en menos de un mes. El enojo venía calentándose desde que se supo que la edición “física” de GTA VI incluiría apenas un código de descarga dentro de la caja. Como bono, Sony también anunció el cierre de las tiendas digitales de PS3 y PS Vita.

En México el golpe tiene un matiz propio. El mercado de segunda mano y las tiendas físicas —piénsese en la cultura de lugares como Plaza Meave— viven en buena parte del intercambio de discos. Un futuro sin formato físico no solo cambia cómo compramos: cambia todo un ecosistema de reventa, préstamo y coleccionismo que aquí sigue muy vivo.

El debate de fondo es mayor que la comodidad: sin discos, un juego que no se descargue a tiempo o que se retire de la tienda puede volverse inaccesible, y la idea misma de “ser dueño” de lo que compras se difumina. Es una conversación que apenas arranca y que en México se sentirá distinto, en un mercado donde el formato físico todavía significa reventa, regalo y colección tangible.