Google no le hizo un rediseño a la Chromebook: la jubiló. La nueva Googlebook, basada en Android, es su apuesta por reclamar la laptop de entrada — justo el terreno donde México la tenía ganada en lo educativo.
La Chromebook fue, durante más de una década, la respuesta de Google a la pregunta “¿cuál es la laptop barata que sí sirve?”. En octubre de 2026, Google decidió cambiar la respuesta. La Googlebook —que llegó el 4 de octubre a Estados Unidos y el 5 a Canadá, Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania y Australia— es oficialmente la sucesora de la Chromebook, y el cambio no es cosmético.
La diferencia de fondo está en el sistema. En lugar de Chrome OS, la Googlebook corre Googlebook OS, una plataforma basada en Android. Eso significa que la laptop hereda el ecosistema de apps de Android en lugar de depender casi por completo del navegador.
El primer modelo es la Lenovo Googlebook 15, anunciada el 21 de septiembre, con preventa abierta desde esa fecha. Google adelantó el proyecto en mayo de 2026, tras años de teasers sobre una “Chromebook de aluminio” con Android debajo.
¿Por qué le debería importar esto a la audiencia mexicana? Porque la Chromebook no es un gadget cualquiera aquí: es la computadora de muchas escuelas, programas educativos y hogares que necesitan algo funcional y barato. Si Google mueve toda esa base a Android, cambia qué apps corren, cómo se administran los equipos en aulas y qué tan “cerrado” o “abierto” se siente el dispositivo. Para un estudiante o un papá que compró Chromebook pensando en durabilidad y simpleza, saber que el estándar se está moviendo es información útil, no trivia.
La apuesta de Google es clara: la laptop de entrada del futuro no corre un navegador con patas, corre Android con teclado. Falta ver si eso mejora la experiencia o solo fragmenta un producto que funcionaba precisamente por ser simple. Pero el mensaje ya está dado: la palabra “Chromebook” tiene fecha de caducidad.

