Sony deja de producir discos de PlayStation en 2028 y en México la PS Store de PS3 cierra primero. Por qué comprar digital no es ser dueño.
Tu papá todavía tiene sus discos de vinil. Tú, si bien te va, tienes una cuenta de streaming que te presta canciones mientras sigas pagando. Esa diferencia —entre poseer y acceder— llegó de lleno al gaming, y en 2026 se volvió oficial.
El 1 de julio de 2026, Sony anunció que dejará de producir discos físicos para todos los juegos nuevos de PlayStation a partir de enero de 2028. De ahí en adelante, los juegos se venderán en digital o, en el mejor de los casos, como una caja con un código de descarga adentro: plástico vacío con una licencia. El detonante fue simbólico: días antes, Grand Theft Auto VI confirmó que su edición “física” vendría sin disco, solo con código. Cuando el juego más esperado del planeta y el líder del mercado apuntan al mismo lado, la industria entera sigue.
Sony tiene sus razones, y son de negocio puro: el disco físico ya representaba apenas alrededor del 3% de sus ingresos de gaming en 2024, mientras lo digital ronda el 85% de las unidades. La mayoría de la gente ya compra descargando. Pero aquí está el detalle que a los coleccionistas nos revuelve el estómago: un disco es tuyo. Lo prestas, lo cambias, lo revendes, lo heredas. Un código de descarga, no. Es una licencia que puedes perder si cierran un servidor, si cambian los términos o si simplemente deciden borrar tu compra —y sí, ya ha pasado con películas que la gente “compró” y luego desaparecieron de su biblioteca.
Para México el tema pega antes de lo que crees. Sony anunció que la PlayStation Store de PS3 y PS Vita cerraría en etapas empezando justo por México, Honduras y Nicaragua desde agosto de 2026, rumbo a un apagón global. Es decir: lo digital que “compraste” en esas consolas empieza a volverse inaccesible aquí primero, no después.
Hay un consuelo y un contraste. El consuelo: los discos que ya tienes siguen sirviendo, revendibles y coleccionables; nada se apaga de forma retroactiva. El contraste: Nintendo sigue siendo la más “física” de las tres, con casi la mitad de sus ventas todavía en cartucho o tarjeta. Y la ironía es hermosa. Ese cartucho gris de los 80 que soplabas con fe era, técnicamente, más tuyo que el juego de mil pesos que “compras” hoy con un clic. Resulta que la nostalgia, además de un sentimiento, también era una forma de propiedad.

