137 años de Nintendo: de naipes a imperios digitales

Hoy, 23 de septiembre, Nintendo celebra 137 años de existencia. Es una cifra que desafía la comprensión moderna. En términos empresariales, es casi incomparable. Pocas compañías en la historia han permanecido relevantes por casi 15 décadas. Menos aún han reinventado completamente su propósito cinco veces sin perder su identidad.

Cuando Fusajiro Yamauchi fundó Nintendo Koppai en Kioto el 23 de septiembre de 1889, no estaba pensando en Mario o en Pokémon. Estaba pensando en naipes. Las cartas Hanafuda, específicamente, esas obras de arte decoradas a mano que se jugaban en toda Japón. Durante décadas, eso fue Nintendo: una empresa modesta de fabricación de juegos de cartas. Exitosa, ciertamente, pero sin visos de lo que vendría.

La transformación llegó lentamente, luego de golpe. Después de la Segunda Guerra Mundial, bajo la dirección de Hiroshi Yamauchi, la compañía comenzó a diversificar: juguetes, servicios de taxi, incluso especulaciones sobre Love Hotels (que probablemente nunca ocurrieron, pero la leyenda persiste). Era el juego de supervivencia de una empresa buscando su identidad en la posguerra.

Luego vino el electrónico. A finales de los 60, Yamauchi se convenció de que el futuro estaba en los juguetes electrónicos. La década de los 70 trajo el éxito inicial: Game & Watch, la licencia de TV-Game. Pero el salto definitivo llegó en 1983 con el Famicom. En un mercado de videojuegos devastado por el crash de Atari, Nintendo rescató la industria completa con una consola que se vendería con disciplina, cuidado de la calidad de software, y una biblioteca de títulos que capturó la imaginación colectiva. Super Mario Bros. fue el arma. The Legend of Zelda fue el sello. Donkey Kong antes había sido la prueba de concepto.

Lo que vino después es historia que todos conocemos: NES, SNES, Nintendo 64, GameCube, DS, Wii, Switch. Cada consola fue un movimiento estratégico distinto. Algunos funcionaron mejor que otros, pero ninguno fue completamente irrelevante. Incluso el Virtual Boy y el Wii U, a pesar de sus limitaciones, encontraron nichos y cultivos de admiradores que persisten hoy.

¿Cuál es el secreto de esta longevidad? Podría ser el enfoque obsesivo en el gameplay. Mientras otros fabricantes persiguen poder bruto y especificaciones, Nintendo persigue diversión. A menudo, eso significa tomar riesgos que parecen tontos en el momento. ¿Una consola revolucionaria basada en un acelerómetro? (Wii). ¿Un lápiz que funciona como controles principales? (DS). ¿Una consola portátil que también es de sobremesa? (Switch). Cada una de esas decisiones parecería suicida en el papel. Todas fueron masterstroke.

Hoy, a los 137 años, Nintendo no es solo una compañía de videojuegos. Es un repositorio de propiedad intelectual que ha modelado la cultura pop global. Mario es conocido en culturas donde nadie ha visto una consola Nintendo. Pokémon generó miles de millones en merchandising. The Legend of Zelda es una franquicia que genera expectativa de una manera que pocas cosas en la industria logran. Animal Crossing redefine lo que un juego puede ser.

En 2026, mientras anticipamos lo que sucederá con la sucesora del Nintendo Switch, la compañía enfrenta un nuevo capítulo. ¿Qué viene después? Es la pregunta que todos hacemos. Pero después de 137 años, después de naipes, después de juguetes, después de revoluciones en hardware y software, Nintendo ha ganado el derecho de sorprendernos. De verdad, después de más de un siglo, probablemente lo hará.