En su evento del 22 de julio, Samsung reinventó la línea Galaxy Z y dejó ver por primera vez sus lentes inteligentes hechos con Google. La otra cara de la moneda: precios cada vez más premium.
Samsung celebró este 22 de julio su Galaxy Unpacked de mitad de año en Londres, y el movimiento más fuerte fue estructural: por primera vez la familia Fold se divide en dos equipos distintos. Por un lado llega el nuevo Galaxy Z Fold 8, con un formato más ancho —tipo pasaporte— pensado para quien se estrena en el mundo de los plegables; por el otro, el Galaxy Z Fold 8 Ultra, el primer modelo “Ultra” de la línea plegable y verdadero sucesor del Fold 7. A ellos se suma el Galaxy Z Flip 8, que refina la pantalla de portada e incorpora funciones como el Horizon Lock para grabar en modo cámara de video con más estabilidad.
Los precios dejan claro que el plegable sigue siendo territorio de gama alta. El Flip 8 arranca alrededor de los $1,199 dólares, el Z Fold 8 en unos $1,900 y el Fold 8 Ultra en $2,100 dólares. Las preventas ya están abiertas y la disponibilidad general llega el viernes 7 de agosto, misma fecha en la que aterrizan el reloj rugerizado Galaxy Watch Ultra 2 —que la marca presume con su mayor salto de batería hasta la fecha, a 699 dólares— y el Galaxy Watch 9, desde 379 dólares y con plataforma Snapdragon con NPU para tareas de IA.

En hardware, la novedad es el sistema de bisagra Flex Titanium: una capa de aleación de titanio colocada bajo la pantalla flexible que, según la compañía, refuerza el soporte del panel, absorbe presión e impactos y reduce la visibilidad del pliegue. Aun así, y pese al esfuerzo de diseño, los nuevos equipos siguen sin soportar de forma nativa la carga inalámbrica Qi2 sin una funda con imanes de por medio.
La sorpresa que se robó las miradas fueron los lentes inteligentes de Samsung, su “Intelligent Eyewear” hecho en colaboración con Google y diseñado junto a Warby Parker y Gentle Monster. Corren sobre Android XR con Gemini integrado, no tienen pantalla, prometen alrededor de nueve horas de batería por carga y un estuche que las recarga hasta siete veces; permiten tomar llamadas, escuchar música y capturar fotos. Llegan este otoño y son la apuesta directa de Samsung en la naciente categoría de gafas con IA, justo cuando se rumora un iPhone plegable en el horizonte.
El contexto competitivo pesa: Samsung apenas controló cerca del 15% del mercado global de plegables en el segundo trimestre de 2026, por delante de Motorola por un margen estrecho. La división de la gama Fold en un modelo ancho y masivo y un Ultra más tradicional es su apuesta para ampliar la base de compradores sin renunciar al segmento premium.

