EA cierra BioWare tras más de 30 años y cancela el desarrollo temprano del próximo Mass Effect. Para quienes crecimos con Baldur’s Gate y KOTOR, no es solo una movida corporativa: es el final de una era.
La confirmación llegó el 21 de octubre de 2026 en un comunicado de fondo negro. BioWare agradece a su comunidad y admite que “no hay nada fácil” en escribir esas palabras. En corto: el estudio cierra y el siguiente Mass Effect, que apenas estaba en etapas tempranas, se cancela.
El golpe no cae solo. Forma parte de un recorte amplio dentro de EA —reportado alrededor del 3% de su plantilla, con cientos de empleos afectados— y aterriza justo después de que la compañía fuera comprada por un grupo de inversionistas encabezado por el fondo soberano saudí (PIF), una operación de alrededor de 55 mil millones de dólares que desde su anuncio había prendido las alarmas sobre cierres y despidos. Hoy esas alarmas tienen nombre.
Lo que construyó: tres décadas que moldearon el RPG
BioWare nació en 1995 en Edmonton, Canadá, fundado por los médicos Ray Muzyka y Greg Zeschuk. Debutó con Shattered Steel (1996), pero su verdadero golpe fue Baldur’s Gate (1998): su motor Infinity Engine revivió al CRPG casi en extinción y tradujo las reglas de Dungeons & Dragons a la PC para una generación entera.
Después vino la racha que los retro gamers tenemos tatuada: Baldur’s Gate II (2000), Neverwinter Nights (2002) —cuyo toolset parió a miles de modders y campañas caseras— y Star Wars: Knights of the Old Republic (2003), uno de los juegos que justificaron el primer Xbox. Siguieron Jade Empire (2005) y el salto a las franquicias modernas: Mass Effect (2007) y Dragon Age: Origins (2009). Ese ADN —decisiones que pesan, compañeros que recuerdas por nombre— es el que hoy heredan estudios como Larian con Baldur’s Gate 3.
Cómo cae la noticia en la industria

La reacción fue mitad luto, mitad preocupación. Veteranos y hasta estudios rivales lamentaron el desperdicio de uno de los mejores catálogos de la industria, y dentro de EA circula el temor de que los nuevos dueños “vigilen” el contenido creativo de los juegos. Hay además un escepticismo sano sobre el futuro de Mass Effect como marca: más de un exdesarrollador dijo que lo creerá cuando lo vea.
Tampoco es un rayo en cielo despejado. BioWare venía golpeado tras el tropiezo de Anthem, la recepción tibia de Mass Effect: Andromeda y el desempeño discreto de su entrega más reciente. El cierre encaja en el patrón que ha marcado a la industria AAA en 2025 y 2026: consolidación, capital de fondos soberanos y recortes masivos. Un estudio legendario no es inmune a esa aritmética.
Qué te damos en Zero Control
La buena noticia para quien quiera volver —o entrar por primera vez— es que los clásicos siguen vivos. Baldur’s Gate y su secuela, Neverwinter Nights y KOTOR existen en sus Enhanced Editions y en tiendas como GOG, listos para correr en una PC moderna sin dramas. Desde Zero Control vamos a abrir una serie retrospectiva —del Infinity Engine a Mass Effect— con guías de por dónde empezar, qué parchear y por qué estos juegos envejecieron bien (o no).
BioWare se apaga, pero lo que construyó sigue corriendo en nuestras máquinas. Y para un retro gamer, esa es la mejor forma de que un estudio nunca muera del todo.

