Pokémon Legends: Z-A — el reinicio que la franquicia necesitaba a sus 30 años

Sale mañana para Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, justo cuando Pokémon cumple tres décadas. Spoiler: no es un juego de aniversario cualquiera.

Déjenme ponerlo claro desde el arranque: tenía miedo de este juego. Después de años de entregas que salían a medio cocer, con texturas de PlayStation 2 y un “ya lo arreglamos con parche”, llegar al 30 aniversario de Pokémon con otro tropiezo habría dolido de verdad. Pokémon Legends: Z-A llega el 16 de octubre a Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, y es la carta que The Pokémon Company decidió jugar en el momento más simbólico posible.

Por qué este lanzamiento pesa más de lo normal

Pokémon nació en 1996. Eso significa que la franquicia cumple 30 años en 2026, y que muchos de los que la estamos jugando ahorita la empezamos con un Game Boy sudado en las manos durante el recreo. No es poca cosa: Pokémon es, probablemente, la puerta de entrada al gaming de toda una generación. Que el juego “grande” del aniversario sea un Legends —la línea que se atrevió a romper con la fórmula de siempre— manda un mensaje: Game Freak ya entendió que no puede seguir vendiendo lo mismo en distinto color.

Z-A regresa a Kalos y a Ciudad Luminalia, el escenario de Pokémon X/Y de 2013, pero con una propuesta de ciudad viva, combates en tiempo real y una reconstrucción urbana como hilo narrativo. Sobre el papel, es lo más cerca que ha estado la serie principal de reinventarse sin soltar lo que la hizo grande.

Lo que vamos a estar vigilando

  • Rendimiento en Nintendo Switch 2 vs Nintendo Switch original: aquí se juega la credibilidad. Si la versión base vuelve a ir a tirones, la conversación se la come el meme.
  • Qué tan “vivo” se siente Luminalia de verdad, y no solo en el tráiler.
  • El balance del combate en tiempo real: ¿profundidad o botón mashing con skin bonita?

LA OPINIÓN DE LA CASA
Si Z-A cumple, no solo salva el aniversario: marca el camino de la próxima década de Pokémon. Si falla, confirma que la nostalgia ya no alcanza para tapar los baches. Nosotros vamos a jugarlo con el corazón de los 90 y el ojo crítico de 2025 —que para eso estamos.