Los Soundcore Liberty 5 Pro Max son los audífonos con los que Anker por fin se sienta en la mesa de los grandes… aunque te cobren la entrada.
Hay que decirlo sin rodeos: durante años Soundcore fue “la opción buena, bonita y barata”. Con los Liberty 5 Pro Max la marca cambió el discurso. Ahora pelean de tú a tú con Sony, Bose y los AirPods Pro, y lo hacen con una carta que nadie más trae en la manga: un estuche con pantalla táctil AMOLED de 1.78 pulgadas que hasta te deja ponerle wallpaper. Suena a capricho, y en parte lo es, pero cuando andas en el micro y cambias de modo de cancelación sin sacar el celular, le empiezas a agarrar el gusto.

En diseño Anker se soltó el chongo. Se olvidaron del “palito” estilo AirPods de los Liberty 4 Pro y se fueron por una forma más de guijarro, tipo Bose. Se ven caros y sellan bien, aunque ojo: son algo voluminosos. Si tienes orejas chicas, pruébalos antes de clavarte.
Lo que de verdad importa, el sonido, está muy por arriba de lo que esperarías de la marca. Traen drivers dinámicos de 9.2 mm, soporte para LDAC y Dolby Atmos, y un rango que va de los 10 Hz a los 40 kHz. ¿Traducción? Graves con cuerpo sin volverse lodo, medios limpios y una escena amplia que se agradece en disco y en electrónica. No es perfecto: en algunos agudos se siente un pelín inestable a volumen alto, nada que arruine la fiesta, pero ahí está. Lo bueno es que la app de Soundcore trae EQ personalizado y ahí lo acomodas a tu gusto en dos minutos.

La cancelación de ruido es el otro gran salto. Montaron el chip Anker Thus, que según ellos tiene 150 veces más poder de procesamiento que el modelo pasado, y se nota en la calle y en el transporte. En oficina te desaparecen el aire acondicionado y el teclado del de junto por completo. Siendo honestos, no derrumba el trono de Bose en los graves más graves del metro, pero queda clarísimo en el top del mercado. Y aquí viene la joya escondida: las llamadas. Ocho micrófonos, dos sensores de conducción ósea y hasta un récord Guinness por la claridad de voz. Hablé desde una avenida y del otro lado ni se enteraron. Para quien vive en Teams y Zoom, esto solo ya justifica medio precio.
Súmale el AI Note-Taker: el estuche graba, transcribe y resume juntas o ideas sueltas. Es más útil de lo que parece y, la neta, poca competencia lo trae.

En batería cumplen: alrededor de 6.5 horas con ANC prendido, cerca de 12 en uso más tranquilo, y el estuche te lleva a varios días de autonomía real. Con cinco minutos de carga por USB-C sacas unas 4 horas, suficiente para salvarte antes de salir. Resisten polvo y agua con certificación IP55, así que al gimnasio van sin broncas.
¿El pero? El precio: rondan los 229 dólares, territorio premium donde la pantallita del estuche se siente más a presumir que a necesitar.
Veredicto: si quieres de los mejores audífonos para llamadas del mercado, con sonido serio y un par de trucos que nadie más tiene, estos son para ti. Si solo buscas escuchar música y ya, el hermano menor (el 5 Pro) te da casi lo mismo por menos lana.

